Este manual ha sido diseñado con una arquitectura jurídica de nivel superior (Subgrupos A1 y A2), concebida para dotar al opositor de la densidad dogmática, el criterio jurisprudencial y la capacidad de resolución práctica que exigen los tribunales más rigurosos. No obstante, gracias a la metodología empleada, se convierte en una herramienta transversal e imprescindible para opositores de todos los niveles (Cuerpos C1 y C2), adaptándose con éxito al grado de exigencia de cada convocatoria.
Nuestra Constitución Española de 1978 es el embrión de todo el ordenamiento jurídico del Estado, la octava de nuestra historia y la primera fruto de un verdadero consenso político. En ella se fraguaron hitos históricos como el carácter no confesional del Estado, la abolición de la pena de muerte, la ratificación bicameral y refrendada de la Monarquía Parlamentaria, y el encaje de la unidad de la nación con el reconocimiento de las comunidades autónomas. Sin embargo, pese a su tremenda importancia histórica y jurídica, sigue siendo un texto sorprendentemente desconocido en profundidad. El objetivo prioritario de esta obra es derribar las barreras de su literalidad, transformando este pilar normativo en una materia accesible tanto para el opositor como para cualquier ciudadano que desee comprender la norma fundamental que rige su país.
Con el fin de ofrecer un material quirúrgico y eficiente, el núcleo analítico de este libro desglosa de manera exhaustiva todo su articulado, prestando especial atención a aquellos títulos que constituyen el búnker normativo y el temario nuclear exigido de forma unánime en los exámenes. Sin perder un ápice de rigor, desgranamos el texto mediante un lenguaje nítido y directo, potenciando cada precepto con explicaciones pormenorizadas, esquemas y aclaraciones doctrinales. Nuestra filosofía es clara: el opositor debe entender la Carta Magna primero, para poder estudiarla con criterio y memorizarla con éxito después.
La joya de la corona que diferencia a este manual es su bloque práctico. Al finalizar el estudio doctrinal, se adentrará en un entrenamiento real de máxima exigencia con preguntas tipo test minuciosamente comentadas extraídas directamente de convocatorias oficiales. No hay mejor preparación que enfrentarse a los mismos supuestos y trampas que los tribunales plantean en la realidad sobre el texto constitucional.